sábado, 12 de noviembre de 2011

CON AMOR PARA TI QUE DESPERTASTE MI INSTINTO EROTICO...


 Estas letras son para echar a volar la imaginación... 
Y en ella te veo a ti, dormida boca abajo en una cama, con tu cabeza hacia un lado, sobre tu mejilla izquierda. Estás completamente desnuda, estás cubierta por una sábana blanca, solo en ciertas áreas, tienes una pierna doblada sobre la otra, y tus brazos hacia arriba rodean la almohada... Por la ventana entra una fresca brisa que acaba de dejar la lluvia, moviendo las cortinas en una danza sutil y sensual, las nubes ya se han alejado, por lo que también entra la luz de la luna llena, que se refleja sobre el mar... en una esquina de aquel cuarto, estoy yo de pie, que no dejo de observarte en ningún momento, que yaces tan profundamente dormida en esa cama tan suave. Empiezo a caminar lentamente, el aire mueve mi camisa desabotonada, al mismo compás que mueve las cortinas. Me arrodillo a tu lado, acariciando tu cabello, para después deslizar mi dedo índice por tu frente y nariz hasta llegar a tus labios, los cuales delineo con mi dedo. Tú sientes éstas caricias, y abres los ojos, me miras y sonríes, te estiras en un gesto de pereza, y me dices, “hola amor, ¿aun no duermes?”...  Yo te respondo que no sin articular palabra, solo con un movimiento de cabeza, sigo acariciando tus labios ahora con todos los dedos de mi mano derecha, los dos nos vemos a los ojos, solo alcanzo a decirte “te amo” y deposito mis labios sobre los tuyos, en un intenso beso... Te volteas, y me jalas hacia ti, quedando nuestros cuerpos empalmados, pegados uno al otro... estoy encima de ti, y empiezo a besarte suavemente, mis besos suben de tono, por lo que, me separo de ti, y mis ojos reflejan ahora pasión y lujuria. Te levantas con los brazos extendidos hacia a mí, invitándome a levantarme yo también, lo hago, y tomando tu cara con mis manos, empiezo a besarte los labios. Tú me abrazas por la cintura y acaricias mi espalda con tus manos extendidas, yo meto mis  dedos por tu cabello, y muerdo tus labios suavemente, para después besarte la barbilla y el cuello. Tu respiración se agita aun más, y empiezas a arañarte suavemente la espalda, te volteo dejándote de espaldas hacia mí, te beso los hombros, y sin dejar de besarlos, te despojo de tu camisón, que recorre tu cuerpo desnudo hasta caer al suelo. Hago tu cabello hacia un lado, te abrazo por la cintura, y me aferro de tu cuerpo. Te beso la nuca, y eso te excita como nunca, por lo que clavas tus uñas en tus brazos. Noto tu excitación, y empiezo a acariciar tus senos, sigo besándote la nuca y la parte alta de la espalda. Ahora siento yo, tu gran excitación, por lo que me desespero, te volteo de golpe, y me dices con la voz entrecortada “ya, mi amor, no aguanto más, hazme tuya”. Yo  sonrió y me abrazas, y nos tumbamos en la cama, abrazados, ardiendo de pasión, comiéndonos los labios. Con mi mano izquierda, tomo la tuya, y se entrelazan, y con la derecha, levanto tu pierna, y suavemente, te penetro, por lo que emites un leve gemido, y aprieto tu mano, esto te enloquece, y empiezo a hacerte el amor con gran ímpetu. Suelto tu pierna, te tomo la otra mano, y alzo tus brazos hacia arriba quedando a los lados de tu cabeza. Sigues, viéndome a los ojos, yo los cierro guiado por el inmenso placer que siento, tú me dices “no, cariño, no cierres tus ojos, mírame”... yo los abro y te miro, y te digo con una voz apenas audible, “te adoro, mi cielo”, y me respondes con tu voz entrecortada, ‘yo también, mi amor, muchísimo’. Sueltas mis manos para abrazarme, para abrazarnos, y nos besamos como nunca antes nos habíamos besado.  Ahora te mueves con un ritmo, que me hace desfallecer, ciento un escalofríos que recorre mi espina dorsal, y la piel se me eriza...  Siento que voy a terminar, y te abrazo más fuerte, empiezo a gemir al ritmo que hacemos el amor, esto hace que tú también sientas que vas a terminar, y diciendo tu nombre y tú el mío, terminamos mi amor, al mismo tiempo... Después de éste momento de tanto placer, quedamos así, abrazados, inmóviles, para quedarnos dormidos con la luna y el mar como únicos testigos de nuestra entrega, quienes, con envidia, solo nos contemplan por la ventana...

A últimas fechas creo que me eh vuelto un poco o un mucho adicto a vos, a estar a vuestro lado a querer ser mejor por vos y para vos, siento que no hay nadie en el mundo mejor que vos y que soy el ser más afortunado en la faz de la tierra solo por tenerte a mi lado, se que no soy perfecto pero doy lo mejor de mi día a día para merecer todo lo bello que vos me das, sé que no estoy equivocado, se que tome la mejor dicisión al convertirme en vuestro esposo, se que te amo y que nadie más ocupa este corazón descompuesto, nadie más que solo vos... Te amo mi todo eso es lo que sos, mi todo y sin vos no soy nada.

Así que si vez mi blog parecido al vuestro es porque te extraño aun cuando estoy aquí escribiendo para vos, gracias por ser mi esposa...
Así que perdona a este pobre hombre que no puede vivir sin vos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tus comentarios, Gusha !!!