miércoles, 19 de octubre de 2011

TE VEO



Si sólo con mirar se peca, lo confieso, he pecado… de manera repetitiva y sin propósito de enmendarme. ¿Por qué lo hago? Porque lo disfruto, porque me excita, porque está mal y tiene un morbo supremo, imaginar que robo cada día un pedazo de tu intimidad me éxito mucho.
Por las noches cuando tú ya estas durmiendo en tu casa, yo sueño contigo, sueño que vienes a mi casa, tocas mi puerta y yo te recibo ansioso de tenerte, cada noche, como si fuera la primera noche, te acercas a mí y me besas, me aprietas y me dices, te deseo… yo empiezo a desvestirte rápidamente y te apoderas de mi pene, tus dedos se abrazan a mi miembro, cuatro suben, cuatro bajan, en un cinco contra uno. La cabeza roja, se asoma y yo que no pierdo detalle, observo como tus ojos se cierran, me muerdo el labio inferior, mi sexo apunta al techo y veo como brilla, escucho el rumor de tus jadeos y yo te observo  cada vez como la primera vez.
Humedezco mis labios, paso por ellos mi lengua, los muerdo, cierro mis ojos y respiro profundo, escondiendo mi anhelo el cual guardo para después.
Y entonces llega mi momento, bajo los dedos a tu sexo, lo acaricio, separo los labios vaginales y hundo mis dedos directo al clítoris, lo masajeo, cambio de ritmo, lo lubrico con mi propia saliva y tú permaneces mirándome, excitándote mas y mas aun, imágenes vienen a mi mente, de lo que creo que pasa por tu mente mientras me miras, levanto tus pies,  chupando dedo a dedo y te excitas aun mas viendo, sintiendo como te masajea mi pene.

Tu excitación es la mía y al verte así yo me excito aun más. En ese preciso momento suelto tus pies y tomas mi pene con tus manos. Deseosa de morderlo, chuparlo, saborearlo, tus manos suben y bajan; bajan y suben por el tronco de mi pene, es tu momento y es también el mío más egoísta, me deleito a mí mismo viéndote, tocándome, chupándome y mordiéndome.

Es tal el placer de la situación, que imagino que esto no se acabara nunca, que permanecerás así, moviéndome a los compas de tus manos y de tus labios, eres la mujer que tanto tiempo había deseado y mi cabeza vuela al ver el placer dibujado en tu rostro, mi rostro congestionado por las caricias de tu boca que estoy recibiendo. Mientras yo me muerdo los labios, mi pene esta durito, grande y en cada movimiento de tus manos, te muestra su cabezota roja, como flecha apuntando a su objetivo. mi pene congestionado, con venas a reventar, palpitante ariete, que se yergue en medio de miss piernas atrevido, mientras tú cierras los ojos y elevas la barbilla.
Me levanto y los colores se me subieron al rostro al oír cómo te me acercas y te colocas contra el sillón,  abres tus piernas y te poseo completamente. Entonces cierro los ojos, para disfrutarte aun más, siento como te penetro y entonces una extraña sensación me invade y abro mis ojos solo para asegurarme que si eres tú quien me acompaña y yo te observo y escucho tus gemidos. Mi respiración se agita y tus dedos se resbalan por tu sedosa vagina y tropiezan con mi abultado pene, una y otra vez. Es mi miembro, son tus manos las que siento en este momento y nos deleitamos a escondidas.  Siento un placer indescriptible de sólo verme entrar y salir.
Te pellizcas un pezón tratando de excitarme aun mas, acaricias tu cuello y reacciono a tu provocación y con una de mis manos aprieto tu pezón, me inclino un poco y te beso los labios y tú me correspondes con un beso apasionado y largo, mientras mi pene y tus manos sigues en lo suyo, sin prisa, entrando y saliendo mientras mi pene crece como levadura y tus piernas escurren el néctar cremoso de tu excitación.
Somos amantes secretos, nos deseamos y disfrutamos de nuestro juego, No sé qué piensas de esto o que pasara después, por ahora solo logro concentrarme en ti, en tus caricias, besos y mis envestidas, se que estas a punto de correrte y yo aprieto la marcha para acompañarte en la corrida.
Estoy a punto, ya no aguanto más y por la expresión de tu rostro, creo que tú tampoco. En efecto, un quejido nace en tu garganta, mi leche aflora por la punta de mi pene y tú te muerdes los labios para no ser escuchada cuando te corres. Te vienes  casi enseguida de mi y mojas por completo mi pene, nuestras mejillas arden calientes, las tuyas y las mías. Respiras agitada y yo te muerdo los pezones en señal de agradecimiento, nos separamos y me apresuro hacia el baño, mientras tú, abres la llave y llenas la bañera y con una mirada coqueta me invitas, veo cuando te hundes en el agua y entonces cierro los ojos y grabo en mi mente las imágenes que me he robado de esta noche y me burlo de mí mismo por esta situación, pero dejo esos pensamientos y me acerco a la bañera, te observo  y nuevamente reviven en mi las imágenes del momento que acabamos de pasar juntos y nada me hace más feliz que estar así, junto a ti. Te acompaño en la bañera y me recibes con una sonrisa que me encanta, te acaricio y me acaricias, nos besamos y sin darnos cuenta el tiempo pasa volando, me dices que tienes que marcharte, te sales del agua y empiezas a vestirte, mientras yo te observo detenidamente, tratando de apoderarme de cada movimiento tuyo. Terminas y te acercas, solo para decirme… gracias amor, ya es tarde me tengo que ir…

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tus comentarios, Gusha !!!